sábado, 23 de noviembre de 2013

LOS SUEÑOS de QUEVEDO

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3 comentarios:

  1. Comentario de Mª Jesús Ortega:
    La ironía nos hace despertar, del sueño de lo cotidiano hacia una evolución intelectual, que de otro modo no sería posible, pues no notaríamos que estamos dormidos.
    Cuando miramos un retrato de Quevedo, nos percatamos de sus gafas, que como diría el lobo de Caperucita a ésta…: “son para verte mejor”. A Quevedo le hacían falta las gafas (se las llama también “quevedos” en alusión a él), para poder escribir sus observaciones, sus sentimientos… ¿los tenía quien despotricó contra todos y contra todo no dejando “títere con cabeza”?
    Necesitaba sus gafas para reflectar su mirada y lo que veía, a su alma, que si bien, no estaba seguro de poseer, le reflectaban sus visiones, para poder cambiar el mundo. Seguramente tendría como tantos- yo incluida-, su hogar algo revuelto siempre, pero él quería que el mundo no fuese como era.
    Antes que él hubo otros, como apuntaba uno de nuestros compañeros tertulianos, que también se hacían cábalas, de cómo era posible de que tropezásemos siempre en la misma piedra… Sí, nuestro compañero tenía razón: Erasmo de Róterdam era más elegante, más fino y sus conclusiones muy lógicas y sin llegar al esperpento. En su “Elogio de la locura”, no le cuadraba que las mujeres, después de haber rozado la muerte en su primer parto, pudiesen repetir la hazaña y se llenaran de hijos sin aparente temor (entre otras muchas locuras...)
    Erasmo, no lo dudo, era elegante, pero era Erasmo. Quevedo es otra persona, otro tiempo, otra necesidad de comunicar al “vulgo”…, para que de verdad, se enteren de lo que les quiere transmitir, y lo tiene que hacer en el lenguaje y las formas de quienes lo van a recibir, así, de este modo irónico, los despierta del sueño con sus sueños, de sus lavados de cerebro, de los dogmatismos heredados para pensar algo nuevo y mejor.
    Ejercitando el bello arte de pensar, les induce que son utilizados, que son carne de cañón y que se les está manipulando. Quien lea a Quevedo, tendrá la ayuda de sus pensamientos para, de un fuerte tirón, quitarse la venda de la ignorancia. En un país de analfabetos, alguien que sepa leer, les transmitirá, a los que no saben, que se les está tomando el pelo, la dignidad y el honor, porque aunque se sea pobre y analfabeto, por lo menos las dos últimas gracias-dignidad y honor-, las debe tener siempre todo ser humano.
    Quevedo hace de la valentía, el último “costado de la locura”. Los tres primeros costados lo forman: los poetas, los músicos y los enamorados. A los valientes los pone en cuarto lugar y los llama miedosos.
    Con su obra, Quevedo se coloca en el último costado, pues demuestra la evidencia de unos errores, conductas, atropellos, dogmatismos, que atentaban contra la libertad de los seres humanos. Es muy valiente al denunciarlo-y más, con la inquisición rondando-, por lo tanto es “muy miedoso”, porque algo tan importante no le pasa desapercibido y sabe criticar, con agudeza, las conductas de su tiempo para transformarlas en más justicia y mejor convivencia.
    El hombre llegó a la Luna, pero no se debe olvidar llegar al corazón de los otros. Con su empatía puesta en práctica, como aliada, la vida sería distinta.

    Torrevieja 27/11/2013
    Mª Jesús Ortega Torres

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  2. Nuestro compañero Manuel Sanchez nos envia el siguiente trabajo
    EL BARROCO ESPAÑOL.
    JOSÉ L. ABELLÁN, historia crítica del pensamiento español, tomo III.
    Período de 1598-1680. Se da pesimismo y sentimiento de inferioridad, pa. 20.
    Dependencia de la economía basada sólo en la producción lanera de la Mesta y España supeditada al capital extranjero. Se recibe riqueza de América pero España viene a ser India de los extranjeros.

    Bancarrotas de España desde Felipe II. Pa. 21.

    Expulsión de los judíos e implantación de la Inquisición. Reyes Católicos expulsan a los judíos en 1492. pa. 25 y también se expulsa a los moriscos en 1609.

    Depresión cultural: exaltación mística del arte y de la literatura. Quema de libros científicos por Cisneros y emigración de los humanistas más importantes como Nebrija y Luís Vives, pa. 26-29. Se procesa a Fray Luís de León. Se rehúye todo lo que sea experimentación y observación. pg.29. La escolástica se impone al erasmismo y a los aires europeos.,pg.30
    El Concilio de Trento supone el teocratismo frente al estado moderno de Maquiavelo.pg. 31. Control absoluto y dominio de los jesuitas. Queda atrás el erasmismo del Renacimiento. El esplendor filosófico del s. XVI desaparece.

    La demografía sufre también: España pasa de ocho millones de habitantes en la época de los Reyes Católicos a seis millones a final del siglo diecisiete. pg. 33. Castilla se despuebla y Cataluña crece, también la costa mediterránea.pg.34
    Desastre que produce la expulsión de los moriscos, pg. 36-37

    Guerra de las Países Bajos e independencia Tratado de Munster 1648.
    Crecimiento de Madrid y la Corte. pg.40 y nobleza neo feudal poseía el 95% de la tierra. Hay exceso de conventos. La gente se refugia en ellos para evitar el hambre: “sopa boba de los conventos”. También abundan los centros de asistencia social por el empobrecimiento de la población. El clero se extendía por todas partes” (Menéndez y Pelayo) pg. 41.
    Eugenio D’Ors dice que el barroco imita la naturaleza y lo clásico el espíritu. pg. 45. José A. Maravall cree que la decadencia económica y científica de España se debe a la renuncia ascético-mística de los valores terrestres y a una exaltación de de los ideales morales y espirituales. pg.47. Hatzfeld distingue tres etapas del barroco: manierismo (Góngora), barroco (Cervantes) y barroquismo churrigueresco y rococó (Calderón). Pg.50-51.
    Mientras en Francia e Inglaterra triunfa la burguesía en España se afianza la nobleza neo feudal que sigue la Contrarreforma intolerante y dogmática.pg.53 (Hatzfeld y Maravall).

    El DESENGAÑO está muy ligado a la decadencia política y económica. El desengaño es el gran tema del barroco español. (Luís Rosales, el sentimiento del desengaño en la poesía barroca) pg.55. Se pasa del Carpe diem renacentista al memento mori del barroco. (Hatzfeld). De este modo aparecen: reflexiones sobre la muerte “muero porque no muero”, contrastes, luz-oscuridad… pg.55, pintores del tenebrismo y poetas culturalistas y conceptualistas.
    El barroco es la aportación española a la cultura europea. ( ver Hatzfeld y Bataillon).pg. 57-58

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  3. Otro trabajo sobre Quevedo enviado por nuestro compañero Manuel Sanchez se ha ubicado en la pestaña de LECTURAS

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